Durante su primera semana de observaciones en la órbita baja alrededor de Marte, la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA está obteniendo datos importantes acerca de la historia reciente y antigua en el Planeta Rojo. Los primeros resultados de este orbitador no sólo están resultando ser visualmente impresionantes, sino extraordinariamente llamativos desde el punto de vista científico.
Los investigadores esperan que esta sonda sirva para responder a preguntas acerca de la historia y distribución del agua marciana combinando datos de sus instrumentos científicos: cámara de alta resolución, espectrómetro de imagen, cámara contextual, radar de penetración en el terreno, sistema de sondeo atmosférico, cámara global en color, radio y acelerómetros.

Imágenes: gullies fotografiados por la Mars Reconnaissance Orbiter. A la derecha se muestra la imagen contextual en donde se indica la región fotografiada en detalle por la MRO. La toma izquierda muestra un detalle de los gullies. [Ampliar imágenes]
Entre el 29 de septiembre y 6 de octubre los instrumentos científicos a bordo de la sonda espacial observaron varias decenas de puntos del planeta en los que se encuentran rocas y materiales que reflejan los diferentes registros históricos. Estos estudios suponen un examen importante para poner a prueba la capacidad de la sonda, que comenzará su misión principal a principios de noviembre de 2006, cuando Marte finalice su conjunción solar.
Imagen: depósitos polares septentrionales en Chasma Boreale. [Ampliar imagen]
El instrumental de la sonda ha observado detalles en las formas y la composición del hielo de estratos relativamente jóvenes cercanos al polo norte marciano. Otras imágenes muestran el aspecto de los valles de latitudes medias cuyas capas superiores han sufrido procesos de erosión, revelando la presencia de una capa infrayacente de arcillas formada cuando las condiciones ambientales del planeta eran más húmedas. Por otra parte, las observaciones de un cráter situadas en el hemisferio sur han servido para apreciar los detalles más finos de algunos gullies (torrenteras) formados recientemente, añadiendo más evidencias sobre su origen por la acción del agua.
«En esta primera fase hemos puesto a prueba el instrumental y está funcionando a la perfección. Los equipos de científicos están obteniendo datos asombrosos y se encuentran preparados para cumplir con los objetivos científicos de la misión y para dar cobertura a otras misiones ya operativas. Una imagen ya está ayudando al equipo de los Mars Exploration Rovers a seleccionar una ruta para explorar el cráter Victoria. Otras servirán de guía para seleccionar un lugar de aterrizaje seguro para la sonda de aterrizaje Phoenix Mars Lander.» -explica Steve Saunders, científico del Mars Reconnaissance Orbiter.
En Chasma Boreale, un enorme valle que recorre la superficie hacia la capa polar septentrional, el espectrómetro del Mars Reconnaissance Orbiter ha observado capas de materiales que varían en su composición, así como la presencia de hielo mezclado con el suelo. Una de las capas infrayacentes presenta poca proporción de hielo, pero bajo ésta existen materiales muy ricos en hielo de agua. Estos datos se obtienen gracias al espectrómetro de la sonda, capaz de obtener imágenes en luz visible e infrarrojo, útiles para identificar la naturaleza de los terrenos observados.

Imagen: porción de Cerberus Fossae; en términos geológicos esta zona se trata de una región de grabens (fosas) producida por la acción de esfuerzos distensivos. Estos esfuerzos distensivos generan fallas que provocan el hundimiento de determinadas zonas del terreno. [Ampliar imagen]
«Observamos capas con más hielo y otras con menos, lo cual nos indica que las condiciones climáticas fueron cambiando con el tiempo cuando se fueron depositando las diferentes capas de material. Estos terrenos son geológicamente recientes, del orden de mil millones de años, y nos pueden dar muchas pistas sobre los ciclos climáticos que ha atravesado Marte.» -explica el Dr. Scott Murchie, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins.
Otro objetivo situado a bajas latitudes fue Mawrth Vallis, zona anteriormente estudiada por la Mars Express en donde se descubrieron depósitos de minerales arcillosos que sólo se podrían haber formado por la acción del agua líquida. El espectrómetro de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter ha detectado rasgos composicionales a pequeña escala que confirman la presencia de determinados minerales arcillosos. Esto no sólo confirma los datos de la Mars Express, sino que demuestra que en la zona se dieron las condiciones apropiadas para la aparición de la vida en el pasado.
Las imágenes y datos obtenidos correponden a la fase de estudio inicial llevada a cabo por la Mars Reconnaissance Orbiter. El orbitador de la NASA comenzará su misión principal científica a partir del 8 de noviembre de 2006, tras haber atravesado Marte su periodo de conjunción solar.
Más información:
http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2006-131
Página principal de la Mars Reconnaissance Orbiter:
http://mars.jpl.nasa.gov/mro/
Más información e imágenes:
http://www.nasa.gov/mission_pages/MRO/main/index.html
http://HiRISE.lpl.arizona.edu/