Para celebrar los 17 años que el Telescopio Espacial Hubble lleva trabajando en la órbita terrestre, el Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial ha mostrado una vista de 50 años-luz de anchura de la Nebulosa Carina. La espectacular panorámica nos permite echar un vistazo a los procesos de formación estelar que tienen lugar en los densos brazos espirales de nuestra galaxia Vía Láctea.
El mosaico de 48 imágenes realizado con la Cámara Avanzada de Rastreo del Hubble (ACS) muestra una inmensa nube de gas situada en la constelación austral de Carina, a la que se ha superpuesto información en color obtenida desde el Observatorio Inter-Americano de Cerro Tololo (Chile). Gracias a esta espectacular toma es posible observar los procesos de nacimiento estelar con un nuevo nivel de detalle.

Imagen: la nebulosa Carina, situada a 7500 años-luz del Sol, fotografiada por el Hubble.
El paisaje nebular se encuentra esculpido por la acción de vientos estelares y radiación ultravioleta procedentes de enormes estrellas que habitan el interior de la propia nebulosa. Las estrellas están afectando al material circundante que quedó situado en la región tras el nacimiento de estos astros, efecto que conllevará el nacimiento de una segunda generación de estrellas en el seno de la nebulosa.
La nebulosa contiene más de una docena de estrellas con un brillo 50 a 100 veces superior al del Sol. Eta Carinae, la estrella más luminosa del conjunto, finalizará tarde o temprano su existencia explotando en forma de supernova. Las indicaciones del catastrófico futuro de esta estrella son dos lóbulos de gas y polvo circundantes que rodean este cuerpo y que indican el final de su relativamente breve fase eruptiva.

Imagen: el panorama de la nebulosa Carina está esculpido por la presión de la radiación estelar procedente de estrellas gigantes, cúmulos estelares cercanos y otras estrellas que emiten partículas cargadas.
Hace tres millones de años aproximadamente, la primera generación de estrellas recién nacidas de esta nebulosa se condensó e hizo ignición en mitad de una enorme nube de hidrógeno molecular frío. La radiación de las estrellas ha ido esculpiendo una burbuja de gas caliente en expansión. Las nubes negras visibles en la imagen corresponden a nódulos de gas y polvo en diferentes puntos de la nebulosa; éstos han sobrevivido a los procesos de fotoionización, un proceso en el cual la radiación electromagnética (fotones) arranca los electrones de los átomos y moléculas con carga neutra.
Los fuertes vientos estelares y la radiación ultravioleta en el seno de la cavidad de gas caliente están produciendo la compresión de las paredes de hidrógeno frío, proceso que conducirá al desencadenamiento de nuevas generaciones de estrellas. Algo similar se cree que sucedió con nuestro sistema planetario hace unos 4600 millones de años.
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http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2007/16/