
Imagen: esta fotografía en color de la Pequeña Mancha Roja combina imágenes en alta resolución de la cámara LORRI de New Horizons y datos de color de la Cámara de Campo Amplio y Planetaria 2 (WFPC2) del Telescopio Espacial Hubble. Los detalles más pequeños visibles en la toma son de unos 15 km de diámetro, una resolución aproximadamente 10 veces superior a la que se obtiene con el Hubble. Los investigadores intentan averiguar por qué la Pequeña Mancha Roja ha adquirido el color rojizo que se observa. Una de las hipótesis considera que esto se debe a la presencia de gotas ricas en azufre que se han elevado desde zonas más profundas del planeta hacia niveles superiores ricos en amoníaco, en donde la luz solar desencadenaría la liberación del azufre de dichas gotas, causando así el color rojo. [Ampliar imagen]
Los científicos han quedado especialmente sorprendidos con las imágenes de la Pequeña mancha Roja, la segunda tormenta más grande observada en el planeta Júpiter, resultado de la fusión de tres óvalos blanquecinos más pequeños durante la pasada década. Esta tormenta, de aproximadamente la mitad de diámetro que la Gran mancha Roja y con un tamaño del 70% del diámetro terrestre, comenzó a adquirir un color rojizo un año antes de que la New Horizons sobrevolase el planeta Júpiter. Los científicos están buscando pistas que permitan averiguar por qué se forman estos sistemas y por qué cambian de color.
«Esta es la mejor mirada que hemos podido realizar de la Pequeña Mancha Roja. Los datos combinados de los telescopios terrestres y espaciales, obtenidos al mismo tiempo que New Horizons realizaba sus observaciones, servirán para conocer la dinámica meteorológica de planetas gigantes como Júpiter.» -explicaba Hal Weaver, científico del proyecto New Horizons perteneciente al Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins.
Bajo diferentes condiciones de iluminación y ángulos de visión, la sonda New Horizons ha realizado además las mejores imágenes hasta la fecha del tenue sistema de anillos de Júpiter. En éstos, los investigadores han localizado una serie de arcos y acumulaciones de polvo inesperados, que se consideran producto de un impacto reciente en el anillo producido por un pequeño objeto. Las películas realizadas a partir de las imágenes tomadas con la sonda nos muestran una vista sin precedentes de la dinámica de los anillos, observándose además que las lunas Adrastea y Metos parecen pastorear el material en torno a éstos.

Imagen: New Horizons obtenía las mejores imágenes hasta la fecha del sistema de anillos de Júpiter. La fotografía superior fue realizada durante el acercamiento, observándose tres áreas bien definidas de material con tamaños entre gravas y bloques, así como otras zonas menos densas entre estos anillos principales. La sonda también realizó imágenes tras haber sobrevolado Júpiter, mirando en dirección hacia el Sol: la toma inferior muestra el aspecto de los anillos desde esta geometría de observación, apreciándose la presencia de una nube de partículas de polvo que envuelve el sistema de anillos. Este halo de polvo da una apariencia difusa al sistema, si bien la imagen está perfectamente enfocada. Esto se debe a que las partículas de polvo están siendo iluminadas de modo similar a como apreciaríamos un parabrisas sucio cuando conducimos mirando hacia el Sol situado cerca del horizonte. [Ampliar imagen]
«Estamos comenzando a observar que los anillos evolucionan rápidamente, con cambios detectables en semanas y meses. De hecho, hemos observado fenómenos similares en los anillos de Saturno.» -explica Jeff Moore, miembro de la misión New Horizons.
Una de las cuatro lunas mayores del planeta Júpiter es Io. Este satélite ha sido centro de atención de los científicos de la misión, pues se trata del cuerpo geológicamente más activo del sistema solar. Las cámaras de New Horizons han capturado puntos de elevado brillo correspondientes a emanaciones de lava en la superficie, así como docenas de pequeñas áreas en las que se está expulsando gas, así como varias vistas fortuitas en las que es posible apreciar con magnífica claridad el aspecto de una pluma de polvo con forma de paraguas que se eleva hasta 300 km de altura desde el volcán Tvashtar. Se trata de las mejores imágenes de una erupción volcánica gigante hasta la fecha.

Imagen: dos imágenes que muestran el aspecto de Io desde New Horizons con diferentes grados de contraste. El hemisferio diurno de esta luna se encuentra completamente sobreexpuesto, con la finalidad de revelar el especto de la enorme pluma volcánica de Tvashtar y el hemisferio nocturno de este satélite. Otros puntos de actividad volcánica son visibles en la imagen: el más prominente, en forma de un punto elongado justo encima y a la derecha del centro del disco, denominado Fjorgynn. Cerca del centro del disco, justo sobre el lado nocturno del terminador existe también un conjunto de tres o cuatro manchas pálidas, que son en realidad varias plumas volcánicas que están siendo iluminadas por el Sol poniente. Los científicos están especialmente interesados en estas formas debido a que nunca antes habían sido observadas plumas volcánicas en esta región del satélite, siendo además muy extraño que se agrupen de este modo. [Ampliar imagen]
Imagen: una fotografía realizada con la cámara LORRI -combinación realmente de varias imágenes- que muestra el aspecto de Io en la oscuridad. En tales condiciones sólo es posible divisar la lava caliente que emite luz al exterior, así como algunas auroras en la tenue atmósfera del satélite. En la imagen los puntos brillantes corresponden al brillo de la lava incandescente de varios volcanes activos, algunos de ellos no conocidos anteriormente. El borde del disco de Io se encuentra también alumbrado por el brillo procedente de las auroras, causado como consecuencia del bombardeo de la intensa radiación de Júpiter en la atmósfera de Io. En la parte más superior -ligeramente a la derecha del limbo- es visible el penacho producido por el volcán Tvashtar. [Ampliar imagen]
La trayectoria de la sonda durante el encuentro con Júpiter permitió realizar varios estudios de las formas circulares excavadas en la superficie helada del satélite Europa. Los datos del tamaño, forma y distribución de estos surcos -descubiertos por la sonda Galileo- permitirán determinar el espesor de la cobertera helada que cubre el océano global de Europa.

Imagen: una impresionante toma en la que se observa el satélite Europa emergiendo tras el limbo de Júpiter. La fotografía fue realizada seis horas antes del máximo acercamiento de la sonda espacial al planeta. [Ampliar imagen]
Siendo la sonda espacial más rápida jamás lanzada, New Horizons ha alcanzado Júpiter transcurridos tan sólo 13 meses desde su lanzamiento en enero de 2006. El sobrevuelo realizado ha permitido incrementar la velocidad del ingenio en 14500 km/h, situándolo en ruta directa hacia Plutón, objetivo que alcanzará en julio de 2015. «Además de situarnos en camino a Plutón, el sobrevuelo de Júpiter ha sido una prueba de esfuerzo para nuestro equipo... y hemos podido alcanzar nuestras metas.» -explicaba Alan Stern, investigador principal de la misión New Horizons.
De hecho, el número de observaciones en Júpiter ha sido el doble de las previstas para Plutón. La sonda ha realizado la mayor parte de los estudios durante la fase de acercamiento al planeta gigante, empleando más de 40 000 órdenes informáticas almacenadas en su ordenador de abordo.

Imagen: un retrato de familia. Los satélites galileanos de Júpiter fotografiados por la sonda New Horizons. De izquierda a derecha, Io (2640 km de diámetro), Europa (3120 km), Ganimedes (5262 km) y Calixto (4820 km). Las imágenes han sido puestas a escala para representar el tamaño relativo de estos cuatro cuerpos. New Horizons ha realizado estudios composicionales para averiguar la naturaleza de la superficie e interior de estos cuatro cuerpos. Si bien Io ha sido exhaustivamente estudiado, los datos en infrarrojo de Europa y Ganimedes arrojarán más luz sobre la naturaleza del interior rocoso o líquido de ambas lunas. En el caso de Calixto, la sonda ha llevado a cabo diferentes técnicas de calibración de sus sistemas de análisis espectral para realizar estudios de su superficie craterizada. La finalidad de ello es poder estudiar y comparar la naturaleza de las superficies de Plutón y Caronte con Calixto cuando la sonda se aproxime a estos cuerpos en 2015. [Ampliar imagen]
«Podemos emplear simulaciones o tomar imágenes de prueba de estrellas del cielo y aprender cosas que nos permitirán trabajar correctamente cuando lleguemos a Plutón. Pero tener un planeta que observar y muchísimos datos por estudiar nos permite saber que el equipo de investigadores y la sonda espacial son capaces de hacer en conjunto cosas sorprendentes. Además, aún no habríamos llegado a explorar la capacidad completa de esta sonda si no hubiésemos podido llevar a cabo este sobrevuelo planetario.» -señalaba John Spencer, responsable del encuentro con Júpiter de la misión New Horizons.
Aunque la mayor parte de los datos tomados por el vehículo espacial han sido enviados a la Tierra, aún resta algo de información por ser recibida, concretamente aquella referida al estudio de la magnetocola y el análisis de las intensidades de las partículas cargadas procedentes del Sol que se aproximan al planeta Júpiter.
Otras imágenes obtenidas durante el sobrevuelo
Nubes de gran altitud en Júpiter

La cámara multiespectral en visible (MVIC) de la sonda New Horizons obtenía esta imagen de gran detalle de las nubes de gran altitud del planeta el 28 de febrero de 2007, desde una distancia de 2.3 millones de kilómetros. En la toma son visibles rasgos con tamaños de hasta un mínimo de 50 km: capas de neblina, vórtices atmosféricos, regiones libres de nubes, zonas con estructuras nubosas de diferentes naturaleza, bandas atmosféricas, etc. Para obtener la toma se empleó un filtro centrado en la banda de absorción de metano a 890 nm de longitud de onda, correspondiente a un color más rojizo de lo que el ojo humano puede detectar. Este tipo de imágenes sirven para observar nubes de gran altitud en el cielo de este planeta gigante debido a que la luz solar a tales longitudes de onda es absorbida por el gas metano existente en la atmósfera joviana antes de poder alcanzar las nubes más profundas. [Ampliar imagen]
Actividad tormentosa en Júpiter

Los científicos asumen que las nubes en Júpiter están compuestas principalmente de amoníaco, pero sólo un 1% del área que abarcan las nubes revela la característica espectral definida de este compuesto. Estas imágenes en infrarrojo realizadas por el sistema espectral en infrarrojo LEISA muestran varias erupciones de nubes de amoníaco y su evolución durante dos rotaciones del planeta. Las nubes nos muestran realmente las fuertes corrientes de gases emanantes desde las regiones profundas de Júpiter. [Ampliar imagen]
Ganimedes en visible y ultravioleta

Estas tres imágenes comparan el aspecto de Ganimedes, el mayor satélite de Júpiter y la más grande luna de un planeta conocida, observado con la cámara LORRI y el sistema espectral LEISA. Mientras que la primera nos ofrece imágenes en visible, la segunda es capaz de observar su objetivo en más de 200 longitudes de onda separadas en infrarrojo, permitiendo el análisis detallado de la composición superficial. La imagen de LEISA (izquierda) es el resultado de la combinación de tres longitudes de onda (1.3, 1.8 y 2.0 micrómetros), mostrando las zonas de hielo de agua limpio en color azul y las regiones contaminadas por material oscuro en color marrón. En la zona central de la imagen se observa el aspecto de Calixto visto pr la cámara LORRI, mientras que la imagen derecha corresponde a una combinación de las imágenes realizadas con ambas cámaras. [Ampliar imagen]
Io observado a través de diferentes ojos

Este conjunto de imágenes permite demostrar la capacidad de New Horizons a la hora de observar el mismo objetivo en longitudes de onda distintas empleando varios instrumentos. La toma izquierda ha sido realizada con la cámara LORRI y muestra el aspecto de Io en longitudes de onda del espectro visible. La imagen inferior derecha corresponde a la cámara LEISA, que combina tres longitudes de onda diferentes a 1.80, 2.04 y 2.31 micrómetros, mientras que la superior derecha ha sido obtenida con la cámara MVIC, que permite apreciar el contraste entre los colores de la lava roja y la pluma volcánica azul del volcán Tvashtar. [Ampliar imagen]
Más información:
http://pluto.jhuapl.edu/news_center/news/050107.htm
http://pluto.jhuapl.edu/news_center/news/050107_pressGraphics.htm
Página principal de la misión New Horizons:
http://pluto.jhuapl.edu