En 2007 tiene lugar un evento especialmente particular: se cumplen 200 años desde el descubrimiento de Vesta, uno de los asteroides más grandes y brillantes del sistema solar. Casualmente, a finales de mayo, este cuerpo podrá llegar a verse a simple vista alcanzando magnitud 5.4. Situado en las proximidades del cúmulo globular M107, será un buen objetivo para la fotografía astronómica, al mismo tiempo que se cumple esta efeméride especialmente llamativa.
De todos los planetas conocidos del sistema solar, la mayor parte pueden observarse sin mayor dificultad a simple vista, concretamente Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Existen otros dos objetos adicionales de naturaleza muy distinta que en algunas ocasiones son localizables a ojo desnudo, si sabemos en qué zona del cielo se sitúan. Uno es el planeta Urano, que es observable durante varios meses al año con una magnitud de 5.5. Otro es el asteroide Vesta, que en fechas muy contadas resulta visible sin necesidad de emplear instrumentos ópticos.
Imagen: tres imágenes que nos muestran el aspecto del asteroide Vesta. La superior izquierda corresponde a una fotografía obtenida con el Telescopio Espacial Hubble; la superior derecha es un modelo realizado en base a varias fotografías del Hubble. A partir de estos datos se ha realizado un mapa de elevación del asteroide, en la parte inferior, en el que los colores rojizos representan zonas elevadas, mientras que los azules corresponden a áreas deprimidas.
¿Cómo podemos localizar Vesta en el cielo nocturno? Para saber dónde se sitúa este asteroide tenemos que buscar primero uno de los planetas fácilmente localizable en el cielo: Júpiter. Durante esta temporada el planeta Júpiter se sitúa en la constelación de Scorpio con una magnitud aproximada de -2, objetivo muy sencillo pues brillará más que ninguna otra estrella del cielo. Júpiter sale por el horizonte sureste una hora después del inicio de la noche, fácilmente visible frente a las estrellas de fondo. Vesta se sitúa a pocos grados angulares al norte de Júpiter. El brillo de Vesta irá variando durante las próximas semanas: a principios de mayo su magnitud será de 6.1; alcanzará su máximo brillo (magnitud 5.4) entre finales de dicho mes y principios de junio, para posteriormente debilitarse hasta magnitud 6.0 los primeros días de julio y 6.7 en agosto.
Imagen: mapa general para localizar al asteroide Vesta, tomando como referencia el planeta Júpiter, situado en la constelación de Escorpio, visible al Este entre una y dos horas después de la puesta de Sol. Para llevar a cabo la localización con más detalle, ver el mapa inferior. © Sky&Telescope
Precisamente durante este acercamiento de Vesta, el planeta Júpiter se hallará en su oposición, es decir, situado a su distancia mínima a la Tierra. Más información sobre la observación de Júpiter.
Si empleamos unos prismáticos apoyados en un trípode -con el objetivo de contar con una imagen fija en la que los objetos observados no nos "bailen"- podremos observar Vesta sin mayor dificultad. No obstante, en el intervalo de tiempo entre finales de mayo y principios de junio veremos que es no es difícil localizarlo a simple vista, si bien no es tan brillante como otras estrellas de entorno. Durante estas fechas la observación de este cuerpo se verá además favorecida al encontrarse próximo a su perihelio, el punto más próximo al Sol de su órbita elíptica que recorre en 2.36 años. De esta forma Vesta llegará a aproximarse hasta una distancia de 1.14 Unidades Astronómicas (aproximadamente 170 millones de kilómetros).

Imagen: mapa detallado para localizar al asteroide Vesta. La línea superior muestra la trayectoria del asteroide entre mayo y agosto, mientras que la inferior indica el recorrido del planeta Júpiter entre las estrellas para ese mismo intervalo temporal. A principios del mes de junio el asteroide se encontrará situado en un punto del cielo próximo al cúmulo globular Messier 107. © Sky&Telescope
Imagen: una comparación útil para mostrar el aspecto aparente de Vesta cuando lo observemos en el cielo nocturno. La fotografía corresponde a la conjunción del asteroide Vesta con Saturno en marzo de 2002. El brillo de Vesta durante la aproximación de finales de mayo y principios de junio será algo superior al de la imagen. En la toma es posible ver tanto el planeta Saturno como varios de sus satélites (Mim=Mimas; Enc=Encélado; Tet=Tethis; Dio=Dione; Tit=Titán; Hyp=Hyperion).
La casualidad ha hecho que esta aproximación tenga lugar justo 200 años después del descubrimiento de este asteroide de 530 km de diámetro. Vesta fue descubierto por Heinrich Wilhelm Olbers el 29 de marzo de 1807; era el cuarto asteroide descubierto tras Ceres (1801), Pallas (1802) y Juno (1804). Se trata del segundo asteroide con más masa del cinturón principal y que representa aproximadamente el 9% de la masa de este tipo de cuerpos.

Imagen: comparación del tamaño de diferentes satélites y el asteroide Vesta.
Este asteroide será investigado en detalle con la sonda Dawn, cuyo lanzamiento está previsto precisamente para el día 30 de junio de 2007. La misión de este vehículo consistirá en estudiar Ceres y Vesta, los dos asteroides más grandes del cinturón principal -situado entre Marte y Júpiter- durante un periodo de tiempo de varios meses. En el caso de Vesta, se pretende situar en órbita la sonda durante un periodo de 9 meses entre 2010 y 2011. Los científicos creen que este cuerpo presenta un interior diferenciado en capas, con un núcleo de hierro-níquel y un manto rico en olivino.
Más información:
http://skytonight.com/observing/highlights/Vesta_at_Its_Brightest.html