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03-02-2005
Opportunity: un año en Marte |
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›¿Por
qué Meridiani Planum?
La
misión Opportunity tenía la misión de
posarse en un punto situado en la llanura denominada "Meridiani
Planum", un punto de aterrizaje muy diferente al de la
misión de Spirit. A diferencia del cráter Gusev,
las pistas que indicaban la posible presencia de agua en el
pasado no eran de naturaleza morfológica o topográfica,
sino composicional. El espectrómetro del orbitador
marciano Mars Global Surveyor había detectado la presencia
de Hematites, un mineral que frecuentemente -pero no siempre-
se forma en presencia de agua líquida. Aunque no había
certeza de que la región de Meridiani Planum pudiese
haber albergado agua, los científicos de la misión
consideraron que la misión Opportunity podría
despejar las dudas.
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›La primera
sorpresa
Si algo resultó verdaderamente llamativo
para los científicos de la misión fue la vista
que obtuvo Opportunity nada más abrir los ojos después
de su exitoso aterrizaje. Durante el aterrizaje, la sonda
había ido botando envuelta en sus airbags y rodando
hasta acabar por pura casualidad en el interior de un pequeño
cráter de impacto en donde se hallaban expuesto estratos
rocosos. Nunca resultó tan fácil decidir hacia
donde desplazarse con el rover. Desde el centro del cráter
se podían observar formaciones rocosas situadas a unos
ocho metros de distancia, las cuales serían estudiadas
con el mayor de los detalles, ya que podían ofrecer
pistas muy importantes sobre la historia geológica
de la región.

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Puesta
de Sol
El Sol ocultándose
en Meridiani Planum, una imagen adquirida en sol 20 por la
cámara panorámica del rover Opportunity, empleando
los filtros infrarrojo, verde y violeta y que muestra un color
prácticamente verdadero, tal y como lo vería
el ojo humano. El Sol se tiene un aspecto mucho más
débil cerca del horizonte debido a que el polvo suspendido
en la atmósfera atenúa su intensidad. El color
azul de la atmósfera se debe a que las partículas
de polvo dispersan la luz azul hacia el observador con mayor
eficiencia de lo que lo hace la luz roja, de ahí que
se aprecie un halo azulado en torno a nuestra estrella. Sólo
es visible la mitad superior de este halo, pues la mitad inferior
se encuentra ya bajo el horizonte marciano. Es una imagen
curiosa, pero que también aporta datos científicos,
pues muestra que la cantidad de partículas de polvo
en Meridiani Planum era, poco después del inicio de
la misión, el doble de lo observado en el punto de
aterrizaje de la Mars Pathfinder (Ares Vallis) en 1997.
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›Extraño
suelo, extrañas formas
Antes de dirigirse a los afloramientos rocosos,
Opportunity realizó una primera inspección al
suelo arenoso de la región en la que se encontraba.
Las cámaras mostraron que éste parecía
contener material de tamaño grava, presentando algunos
de los componentes una forma perfectamente esférica.
Nunca antes se había observado algo así en Marte;
la naturaleza de estas formas resultaba muy enigmática
y averiguar su origen y características no iba a resultar
un trabajo nada fácil. Las palabras de los científicos
eran más que evidentes: «Cuando vimos estas formas
por primera vez, no sabíamos en absoluto de qué
se trataban.»
›Mirando
los afloramientos
Otros
rasgos especialmente interesantes hallados en los afloramientos
rocosos del cráter Eagle fueron tomados con la cámara
microscópica y relacionaban los propios estratos con
el material presente en el suelo. Estas imágenes tomadas
por Opportunity muestran una porción de una de las
rocas del afloramiento.
El tamaño de la imagen microscópica es de tan
sólo 3 cm y en ella se observan los mismos esférulos
que cubren el suelo de Meridiani Planum. Debido a la acción
eólica que sufre la región, las rocas se erosionan
y los esférulos -más resistentes al bombardeo
de las partículas que transporta el viento- se sueltan,
pasando a formar parte del suelo. Los científicos obtuvieron
gracias a estas imágenes las primeras pistas acerca
del origen de estas misteriosas formas.
Los espectrómetros de Opportunity desvelarían
posteriormente que estos esférulos son muy ricos en
hematites, un mineral que frecuentemente se halla en forma
de concreciones en las rocas sedimentarias terrestres y que
crece en medios acuosos. Esta era una de las primeras evidencias
de que los científicos estaban observando concreciones
sedimentarias y -lo más importante- que su origen estaba
relacionado con la acción del agua líquida.
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›Una
zanja a golpe de rueda |
Aunque
los Mars Exploration Rovers son máquinas asombrosas
que pueden obtener infinidad de datos geológicos acerca
de la superficie marciana, ambas sondas cuentan con sus limitaciones.
Una de ellas es la imposibilidad de cavar zanjas. Obviamente
los rovers no transportaban ninguna pala, de tal forma que
la única manera de excavar en la superficie hasta varios
centímetros de profundidad era emplear las ruedas.
Mientras el rover se situaba estático sobre la superficie
a estudiar, una de las ruedas comenzaba a girar produciendo
fricción sobre el terreno, hasta una profundidad determinada.
En la imagen se aprecia el aspecto del suelo observado con
la cámara microscópica, después de excavar
una zanja de 15 cm de profundidad con una de las ruedas. Los
científicos pretendían averiguar cómo
se hallaban distribuidos verticalmente los esférulos
en el suelo arenoso de composición basáltica.
Los estudios realizados mostraron que estos eran muy abundantes
en la superficie, pero su proporción disminuía
con la profundidad.
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Base
de Pétalos
Una fotografía
obtenida con la cámara panorámica de Opportunity,
que mira hacia atrás, en dirección hacia la
cápsula de aterrizaje con sus airbags retraídos
-bautizada por la NASA como Challenger Memorial Station- en
la que llegó el rover a la superficie marciana.
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›Fantasmas
de cristales
Esta
fotografía tomada por la cámara microscópica
de Opportunity muestra la textura de la roca denominada
"El Capitán", perteneciente a los afloramientos
situados en el interior del cráter Eagle. En la toma
son visibles laminaciones finas, las cuales constituyen
la estratificación de la propia capa, además
de algunos esférulos. Pero una de las formas más
intrigantes es la presencia de lugares en los que existe
porosidad en forma de moldes de cristales, de tamaño
centimétrico o milimétrico.
Estos rasgos son también observables
en muchas rocas terrestres. Se trata de huecos que anteriormente
se hallaban ocupados por cristales de algún tipo
de mineral en concreto. Estos cristales crecen cuando las
rocas se hallan saturadas en agua, reemplazando otros minerales
preexistentes o simplemente empujándolos hacia los
lados. De este modo, en algún momento de su historia,
esta roca contuvo minerales con forma tabular... hasta que
algo cambió.
La química del agua puede variar,
haciendo que los minerales que se habían formado
en el seno de la roca puedan posteriormente disolverse.
También otra hipótesis que explique la presencia
de estos moldes es que el medio ambiente fuese cada vez
más seco y la erosión, durante eones, fuese
desgastando la superficie de dichos cristales, dejando un
hueco en su lugar. De todas formas, fuese debido a un cambio
en las condiciones químicas del agua o bien al inicio
de un periodo de aridez, la porosidad móldica observada
en estas rocas es una clara indicación de que el
agua jugó un papel importante durante la formación
de esta rocas.
›Un
mar somero en el pasado de Meridiani
Tras una serie de indicios crecientes en
número, los responsables de la misión Opportunity
anunciaron finalmente la obtención de evidencias
claras sobre la presencia pretérita de agua líquida
en la región. Los datos obtenidos indicaban que la
zona de aterrizaje parecía haberse tratado de la
línea de costa de un mar poco profundo de agua salada.
Las evidencias más importantes consistían
en patrones observados en las rocas estratificadas: los
granos de material sedimentario de tamaño arena que
eventualmente quedaron unidos dando lugar a rocas se depositaron
formando estructuras sedimentarias conocidas como "ripples"
(ondulaciones). Estos ripples, frecuentemente observables
en rocas y sedimentos terrestres, se originan a una profundidad
en torno a 5 cm de profundidad, en el lecho arenoso situado
bajo una masa de agua, a causa del flujo de una corriente
con una velocidad aproximada de 10 a 50 cm/s. Las rocas
estudiadas en el cráter Eagle mostraban estos ripples
en sección, observándose como una laminación
cruzada, consistente en la disposición inclinada
de algunas láminas de material con un ligero ángulo
con respecto a las capas principales.
A esto había que sumar otras evidencias:
ondulaciones producidas por el transporte y depósito
de sedimentos bajo corrientes de agua, detección
de cloruros y bromuros en las rocas (consecuencia de la
presencia de agua ricas en sales minerales), presencia de
hematites y jarosita (un sulfato de hierro y potasio hidratado
que se forma en medios acuosos), concreciones sedimentarias
(esférulos) y porosidad móldica en las rocas.
Las pruebas obtenidas hasta el momento no
ofrecían información sobre hace cuánto
y durante cuánto tiempo había cubierto el
agua líquida el lugar de estudio. Era necesario obtener
más datos y para ello sería necesario enviar
a Opportunity a través de las llanuras de Meridiani
Planum hacia un lugar en el que se hallase expuesto un mayor
volumen de materiales estratificados que pudiesen aportar
más información sobre la historia de la región.
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Eclipses
Fobos y Deimos
Al igual que Spirit,
el rover Opportunity obtuvo también imágenes
de eclipses solares producidos por los satélites marcianos
Fobos y Deimos. La observación de estos fenómenos
ha servido para refinar los parámetros orbitales de
ambos cuerpos. Se trata de eventos similares a los eclipses
de Sol que observamos ocasionalmente en la Tierra, exceptuando
el hecho de que ninguno de estos dos satélites marcianos
llega a cubrir el disco solar.
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›A
través de la llanura
El panorama marciano cambiaría drásticamente
una vez Opportunity emergiese del interior del cráter
Eagle. Las llanuras de Meridiani ofrecían un aspecto
muy diferente al paisaje observado en cualquier otra misión
marciana: las cámaras del rover mostraban una llanura
arenosa prácticamente carente de rocas y con pequeñas
dunas, así como algunos cráteres de impacto
visibles a cierta distancia, los cuales serían objetivo
de estudio. La presencia de ondulaciones en el terreno es
una evidencia de que el viento es el proceso geológico
principal que actúa en esa región marciana.

A diferencia de la misión Spirit, Opportunity
podría desplazarse por estas llanuras con muchísima
más facilidad, recorriendo distancias largas en un
tiempo comparativamente menor. Por esa razón, los responsables
de la misión decidieron que, tras haber abandonado
el cráter Eagle, el rover recorriese unos 750 metros
para dirigirse hacia otro cráter mayor aún,
denominado Endurance, con la finalidad de examinar un conjunto
más amplio de estratos rocosos para obtener más
información sobre la duración del periodo en
el que la región de Meridiani Planum se halló
cubierta por agua líquida.
›Una
parada en el Cráter Fram
De camino hacia Endurance, Opportunity
realizaría varias paradas para estudiar rocas sueltas
o eyecciones procedentes del cráter Eagle. Un punto
de estudio interesante fue el pequeño cráter
Fram, en donde se pudieron realizar algunos estudios de contraste
de los mismos materiales observados anteriormente en Eagle.
Esta imagen fue tomada en sol 85 por la cámara de navegación
de Opportunity y muestra el aspecto del cráter Fram
y sus afloramientos rocosos. Al fondo en la imagen, situado
a unos a 250 metros del rover se halla el cráter Endurance.

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| Sombra
de Opportunity
Un curioso autorretrato
de Opportunity en la ladera inclinada del cráter Endurance,
por donde descendió el rover. La cámara de evitación
de riesgos del vehículo obtenía esta fotografía
durante sol 180 (26 de julio), cuando el Sol se encontraba
ya algo bajo en el cielo
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›El
cráter Endurance, un yacimiento de ciencia
A unos 700 metros del punto de aterrizaje se
hallaba un cráter de impacto mucho mayor que Eagle,
que recibe el nombre de "Endurance". Tiene unos
150 metros de diámetro y cerca de 20 metros de profundidad.
Las imágenes obtenidas desde la orbita marciana sugerían
que en el interior de Endurance afloraban a la superficie
capas estratificadas. Si así era, éstas podrían
servir de gran ayuda para averiguar las condiciones ambientales
anteriores a la formación de los materiales que afloraban
en el cráter Eagle.

Arriesgándose a no poder salir nunca
más, los científicos decidieron introducir a
Opportunity en el interior de Endurance y estudiarlo con el
máximo de detalle. Durante el primer año de
misión, el rover permanecería la mayor parte
de su tiempo analizando y fotografiando los afloramientos
rocosos situados en este cráter. Las capas se extendían
hasta muchos metros de profundidad y podrían ofrecer
interesante información. Muchos de sus rasgos recordaban
a los materiales estudiados anteriormente: esférulos,
rocas ricas en sales sulfatadas, estructuras sedimentarias
similares a las observadas en Eagle... pero los afloramientos
visibles en Endurance dejaban ver estratos mucho más
profundos y que ofrecerían más información
sobre la historia geológica de la región. Aparentemente,
el periodo de tiempo en el que existió agua líquida
en el pasado parecía ser bastante más largo
de lo inicialmente estimado. Meridiani Planum podría
haber sido un ambiente habitable durante mucho más
tiempo de lo que indicaban las rocas descubiertas en Eagle.
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Múltiples
horizontes
Spirit observa desde
las proximidades de las "Columbia Hills" el terreno
que se extiende en la lejanía. Al fondo se aprecia
la pared del cráter Gusev, invisible durante los primeras
meses de la misión debido a la presencia de partículas
de polvo suspendidas en la atmósfera marciana.
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| ›Más
estratos, más datos
Opportunity se tomó con calma el descenso
a través de la ladera de Endurance. El vehículo
descubriría algunas similitudes inesperadas entre las
capas de roca más inferiores y los estratos estudiados
meses antes en el cráter Eagle. El trabajo de Opportunity
consistía en caracterizar la estratigrafía del
cráter mientras éste descendía lentamente
por su ladera, analizando química y mineralógicamente
cada unidad rocosa con todo el instrumental disponible. Cada
estrato, con un color determinado y una textura ligeramente
diferente a las demás, representaba un capítulo
en la historia de Meridiani Planum que Opportunity debía
desentrañar.
Los estudios mostraban signos claros de la
formación de las rocas en condiciones acuosas, aunque
también se hallaron evidencias de la acción
eólica. Así, en base a las sutiles diferencias
texturales de las capas estudiadas, se sugirió la posibilidad
de que pudiesen haber ocurrido varios procesos geológicos,
como la evaporación seguida de la acción eólica:
el material perdería el agua por evaporación
y posteriormente sufriría la acción del viento,
que produciría la removilización de las partículas
presentes.
Posteriormente,
las investigaciones de los materiales del interior del cráter
de impacto sugirieron que algunas de las rocas podrían
haber estado en un ambiente húmedo más de una
vez posteriormente el impacto que excavaría el cráter
Endurance. Varias rocas presentaban redes de fracturas, dividiendo
sus superficies en polígonos de un modo similar al
de las grietas de desecación que se forman en los materiales
arcillosos; además, el hallazgo de cortezas y de recubrimientos
de minerales solubles en agua en algunas rocas reforzaba aún
más la hipótesis acuosa. Si hubiese existido
tal ambiente húmedo, el agua podría proceder
de las acumulaciones de escarcha parcialmente fundida durante
periodos de tiempo en los que tuvieron lugar cambios climáticos
producidos por el cabeceo del eje de rotación marciano,
en ciclos de decenas de miles de años. Otra posibilidad
podría ser la fusión de hielo subterráneo,
produciéndose emanaciones de agua líquida al
exterior en forma de manantiales, los cuales habrían
dado como resultado la formación de un pequeño
lago en el interior del cráter.
›Páginas
rocosas cargadas de historia |
Esta imagen corresponde a los
afloramientos denominados "Burns Cliff", en el área
sureste del cráter Endurance. Las tomas fueron obtenidas
por la cámara panorámica de Opportunity entre
sol 287 y 294 (13 a 20 de noviembre de 2004). Los estudios
y análisis de los estratos más inferiores han
mostrado que existen importantes indicaciones de que los materiales
que forman las capas fueron transportados por el viento y
no por el agua, a diferencia de las capas suprayacentes. Esta
combinación de rocas sugiere que esta zona concreta
situada la región de Meridiani no albergó realmente
un mar poco profundo, sino una llanura rica en sales alternativamente
seca y húmeda.

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Nubes
Nubes sobre Meridiani,
fotografiadas durante sol 290 a las 09:30 a.m. (hora local)
tras el amanecer. Estas nubes son parte de unas bandas que
se forman cerca del ecuador cuando Marte se halla en su punto
orbital más lejano al Sol (afelio). Es en este periodo
cuando las temperaturas y el vapor de agua atmosférico
son los adecuados para formar las estructuras nubosas a gran
escala, similares a los cirros. Para apreciar los detalles
de la imagen se ha mejorado la calidad de las nubes y procesado
el borde del cráter Endurance.
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›Los
próximos planes
Opportunity
mira hacia atrás tras abandonar Endurance y volver
a transitar por las llanuras de Meridiani Planum. El primer
objetivo tras abandonar el cráter fue el estudio
del escudo térmico de la sonda, situado a pocos metros
del mismo. Posteriormente, Opportunity tiene prevista una
interesante misión que le llevará a zonas
situadas en dirección sur, hacia unos terrenos irregulares
que se encuentran a una distancia aproximada de 2 Km y que
son similares a las rocas estudiadas en su primer año
de misión, salvo por la peculiaridad de que no han
sido afectadas por impactos, sino solamente expuestos a
la acción erosiva del viento. Más adelante
y si Opportunity se encuentra en buen estado, los científicos
ordenarán al rover desplazarse aún más
lejos, hacia un gran cráter de impacto denominado
Victoria, situado a más de 5 Km de Endurance.
El
largo camino que hay que recorrer hasta llegar al cráter
Victoria es bastante largo y además hay que tener
en cuenta la naturaleza del terreno irregular antes mencionado.
Aún no se sabe qué topografía presenta
éste y si puede resultar una barrera absolutamente
infranqueable, por la que apenas se pueda transitar. Esto
es algo que se irá averiguando conforme el rover
vaya obteniendo imágenes del terreno según
se vaya desplazando. De todos modos, si el vehículo
permanece en un estado aceptable y si puede transitar por
la zona irregular, resultaría perfectamente posible
llegar a Victoria, un cráter seis veces mayor que
el Endurance y un objetivo científico de gran interés.
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Escudo
térmico
El escudo térmico
de Opportunity se encontraba localizado a unos 200 metros
del borde de Endurance, por donde el rover había salido
al exterior. La fotografía muestra varios restos de
este escudo que la sonda empleó durante su aterrizaje,
para sobrevivir a las temperaturas superiores a los 2000ºC
producidas por la fricción con el aire atmosférico.
Esta constituye la primera vez que se examina in situ un escudo
térmico que ha atravesado la atmósfera marciana.
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Trayecto
recorrido por Opportunity durante su misión
Este
mapa muestra el trayecto recorrido por Opportunity durante
su misión hasta la llegada al interior del cráter
Endurance, lugar en el que el rover ha permanecido la mayor
parte de su misión, hasta mediados de diciembre de
2004. El trayecto se inicia en el interior del cráter
Eagle (parte derecha de la imagen) para posteriormente desplazase
hacia Endurance, realizando varias paradas en puntos intermedios
con la finalidad de estudiar aspectos del terreno científicamente
llamativos.
Posteriormente, trás su salida de Endurance, Opportunity
se dirigió hacia el escudo térmico situado a
pocos metros al suroeste del cráter, visible en la
imagen como un punto negro próximo a la zona inferior
izquierda de la estructura de impacto.
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