Satélites
de Saturno
Saturno cuenta
con 31 satélites naturales, de los cuales ocho son lunas
mayores y el resto son cuerpos de pocos kilómetros de diámetros,
algunos de ellos objetos capturados por la gravedad del planeta,
y otros restos de eyecciones producidas por impactos contra otras
lunas de Saturno.
La
misión Cassini realizará un amplio reconocimiento
del sistema de satélites de Saturno, haciendo especial énfasis
en su luna Titán. La mayor parte de los observaciones que
se lleven a cabo se realizarán en Titán, pero la misión
contempla también varios sobrevuelos lejanos a otros satélites
y la obtención de datos de los mismos desde la distancia.
[Llista de los sobrevuelos que realizará
Cassini durante sus cuatro años de misión principal]
A continuación se trata cada satélite mayor por separado,
explicando sus rasgos geológicos más característicos.
[Datos sobre los parámetros
físicos más importantes de los satélites de
Saturno]
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Composición
en la que se muestran los tamaños relativos de los satélites
de Saturno, en donde Titán (derecha) es el mayor de ellos
y Pan, Atlas, Telesto, Calipso y Helene (izquierda) han sido aumentados
en un factor de 5 para apreciar su forma no esférica. Febe
se encuentra a la derecha. Todos estos cuerpos serán estudiados
con detalle por la sonda Cassini, junto al planeta Saturno y sus
anillos.
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Mimas es un pequeño cuerpo de casi 400 Km de diámetro
que se encuentra entre los anillos G y E, con una superficie totalmente
craterizada, siendo estas estructuras de impacto de un tamaño
medio menor a los 30 Km. Presenta un enorme crater llamado Herschel,
de 130 Km de diámetro, el cual, comparándolo con este
satélite, ocupa casi 1/3 de su diámetro. Si el objeto
que impactó contra esta luna formando dicho cráter
hubiese sido mayor, es posible que Mimas se fragmentase por completo
en pedazos.
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Imagen:
Encelado, satélite de 500 Km de diámetro, en el que
se aprecia una superficie más antigua, en la que dominan
los cráteres de impacto, y otros terrenos más modernos,
en los que existen fracturas estriadas, formadas aparentemente por
erupciones fisurales de agua.

Imagen:
un detalle de los terrenos más modernos de Encelado. Obsérvese
que en algunos puntos, el flujo de material ha erosionado y consumido
parte de los cráteres de impacto. Esto implica que los materiales
helados de Encélado se han fundido durante parte de la historia
geológica de este cuerpo.
| Encélado
Encélado es el satélite más reflectante del
Sistema Solar. Se halla muy próximo al anillo E y se cree
que contribuye a la "alimentación" del mismo. Presenta
una superficie en la que se observan dos tipos de terrenos con edades
muy distintas:
- Un terreno antiguo, muy craterizado.
- Otro terreno con pocas huellas de impactos, cuya edad podría
ser de unos 1000 millones de años. Éste presenta
estructuras estriadas, formadas por erupciones fisurales de agua.
Algunos científicos han apuntado la posibilidad de que
exista actividad de géiseres que expulsen hielo de agua,
alimentando el anillo E.
Para
que Encélado contase con este tipo de actividad sería
necesario que su órbita fuese excéntrica, provocando
efectos mareales y contribuyendo a la generación de calor
interno y a la liberación de esta energía mediante
vulcanismo o géiseres. De todas formas, la órbita
de esta luna es circular, por lo cual es imposible explicar de dicho
modo este tipo de actividad. Además, la densidad de este
cuerpo es baja, lo cual implica que se halla formado fundamentalmente
por hielo de agua, de tal modo que su energía interna no
tiene un origen radiactivo. Algunos geólogos planetarios
han argumentado que Encelado pudo haber tenido en el pasado una
órbita más excéntrica, por resonancia con otro
satélite llamado Dione. Si así fuese, esto explicaría
su actividad geológica. De todas formas, los científicos
no han podido hallar una explicación sobre cómo y
porqué se perdió dicha resonancia.
Los científicos han propuesto algunas hipótesis que
podrían explicar las peculiaridades geológicas de
Encélado, basándose en su composición y considerando
que éste se halla compuesto por una mezcla de amoníaco
o clorato de metano mezclado el hielo de agua. Estos compuestos
pueden hacer descender sustancialmente la temperatura de fusión
–en unos 100°C o más– y facilitar el desplazamiento
y flujo de material. No obstante, no hay aún una explicación
clara sobre el origen de estas estructuras. Los científicos
esperan que Cassini pueda ayudar a resolver estas cuestiones y responder
a si existe alguna relación entre este cuerpo y el anillo
E de Saturno.
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Imagen:
una toma de Tethis obtenida por la sonda Voyager 2, en la que se
observa la cuenca de impacto Odysseus (parte inferior derecha de
la imagen). El cráter se ha ido aplanando con el paso del
tiempo y posiblemente se ha formado cuando el interior de este satélite
se hallaba más tibio, poco tiempo después de su formación.

Imagen:
Ithaca Chasma, conjunto de cañones cuya longitud es de 1700
Km y que posiblemente se hallen asociados al impacto que creó
la cuenca Odysseus.
| Tethis
Tethis tiene el doble del diámetro de Encelado, con una superficie
marcada por cráteres de impacto. El más destacado
de ellos es una gran cuenca de 400 Km de diámetro llamada
Odysseus –mayor que el satélite Mimas–, la cual
abarca el 40% del diámetro del satélite. Existe además
un enorme cañón llamado Ithaca Chasma que recorre
3/4 partes de la longitud del globo. Al igual que en otros satélites,
en Tethys hay terrenos antiguos: áreas craterizadas con colinas
que presentan una topografía rugosa, cráteres degradados
y otros terrenos aparentemente más modernos, los cuales presentan
un aspecto más plano, con baja abundancia de cráteres
y estructuras de impacto.
El crater Odysseus tiene bajo relieve y un pico central achatado
y complejo. Este bajo relieve es debido a procesos de deformación
viscosa de la litosfera helada.
Ithaca
Chasma tiene aproximadamente 1700 Km de longitud, 100 Km de anchura
y 4 Km de profundidad. Algunas partes del borde del cañón
se hallan elevadas 500 metros sobre el borde circundante. Es posible
que esta estructura fuese creada como respuesta litosférica
al impacto que formó Odysseus: el fuerte impacto habría
deformado a Tethys por completo, transformándolo en un objeto
algo achatado. La recuperación de su forma original produciría
una fracturación tensional cercana a su superficie en una
región estrecha que es la que hoy constituyen los terrenos
del cañón. Lo que no se ha conseguido explicar es
por qué esta fracturación sólo tuvo lugar en
una zona relativamente estrecha y no en el resto del globo. |
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Imagen:
el aspecto craterizado de Dione. Parte del hemisferio oscuro presenta
varias marcas brillantes, las cuales podrían ser el resultado
del depósito de eyecciones de material procedentes de los
impactos.
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Dione
Dione tiene un tamaño similar al de Tethys, pero es más
denso (1,43 g/cm3), lo cual hace suponer que en su interior existe
una mayor proporción de material rocoso en comparación
con los otros satélites de hielo.
Este mundo presenta terrenos muy craterizados –los más
antiguos– y otros terrenos llanos con menor abundancia de
grandes cráteres, así como varias llanuras suaves
que apenas presentan rasgos topográficos destacables.
El hemisferio de Dione que apunta en la sentido opuesto a su movimiento
de traslación muestra marcas brillantes sobre un fondo
oscuro, las cuales podrían ser depósitos formados
por la expulsión explosiva de sustancias volátiles
desde el interior a través de fracturas. También
existen grandes cráteres, de hasta 200 Km de diámetro.
Por otra parte, se han hallado rasgos tectónicos interesantes:
fracturas, crestas, fallas inversas... todos ellos formados seguramente
por la compresión producida en las últimas etapas
de enfriamiento del satélite.
Los
científicos explican las características de este
cuerpo en base a la siguiente historia geológica: en primer
lugar se produciría la formación de una litosfera
o corteza frágil. Posteriormente, toda ella se expandería
debido al efecto de un calentamiento global de origen radiactivo
y de las tensiones mareales que se producen al girar Dione en
torno al planeta Saturno. Todo ello, como resultado, provocaría
la expulsión a la superficie de un fluido constituido fundamentalmente
por agua y amoniaco, que formaría las llanuras suaves.
Por último, el satélite entero se iría enfriando,
comprimiéndose, proceso que provocaría la aparición
de estructuras tectónicas.
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| Rhea
Rhea es el segundo satélite mayor de Saturno (1530 Km) y
el cuerpo más densamente craterizado del Sistema Solar. Presenta
un hemisferio brillante –el que apunta en el mismo sentido
de su movimiento orbital– y otro bastante más oscuro–
que apunta en dirección contraria a éste.
Los
cráteres de impacto recuerdan a las tierras altas lunares,
aunque muestran un mayor grado de degradación o allanamiento.
La mayoría de estos –los mayores de 25 Km de diámetro–
tienen un pico central. Existen también terrenos con una
superficie más joven que corresponden muy posiblemente a
inundaciones por antiguos fluidos ricos en agua.
En
Rhea se han encontrado cuencas multianillo, es decir, grandes estructuras
de impacto con estructuras concéntricas. Una de ellas es
claramente visible en las imágenes de las sondas Voyager,
mientras que la otra ha sido recientemente descubierta gracias al
análisis de dichas imágenes con más detalle
empleando tratamiento digital. Se han hallado también estructuras
con forma de canal y zonas hundidas similares a fosas, las cuales
podrían ser causadas por esfuerzos distensivos o debidas
a una ligera etapa de vulcanismo frío posterior al gran bombardeo. |

Imagen:
una fotografía de Titán desde la distancia obtenida
por la sonda espacial Voyager 2, en la que se aprecia fundamentalmente
la atmósfera de esta luna, que impide totalmente observar
la propia superficie.

Imagen:
durante
el sobrevuelo a Titán de la sonda Voyager 1, el 12 de noviembre
de 1980, la sonda pudo observar la capa superior de neblina que
cubría la atmósfera de Titán, en un intento
de observar algún rasgo superficial de este cuerpo. La imagen
ha sido coloreada artificialmente para apreciar las diferentes capas
atmosféricas.
| Titán
Titán es uno de los cuerpos más interesantes del Sistema
Solar, un mundo propio tan atractivo desde el punto de vista planetológico
y exobiológico como pueda ser el planeta Marte. De hecho,
esta luna de Saturno será sobrevolada por la sonda Cassini
más que ninguna otra, y será la única hacia
la cual se envíe a finales de 2004 un vehículo de
descenso y aterrizaje: la sonda Huygens.
Titán
es la mayor luna de Saturno y la única del Sistema Solar
que presenta una atmósfera destacable, compuesta principalmente
por nitrógeno (85%), argón (12%) y metano (1%), junto
con otros compuestos de carbono e hidrógeno en menor proporción.
Esta atmósfera –que ejerce una presión de 1,6
atm, mayor que la terrestre– tiene un espesor de entre 150
y 200 Km. En su zona superior, a unos 200 Km de altura, existe una
espesa niebla de hidrocarburos, los cuales –según las
hipótesis de los científicos– han sido sintetizados
a partir del metano por efecto de la radiación solar.
¿Cuál
puede ser el origen de esta atmósfera? Los científicos
han propuesto un modelo en el que se produce la descomposición
del hielo superficial –rico en amoniaco– por efecto
de la radiación solar, lo cual conllevaría un desprendimiento
de nitrógeno gaseoso. Los científicos se preguntan
por qué Titán es un caso único y lo mismo que
ha ocurrido en esta luna no ha tenido lugar en otros satélites
del sistema solar exterior, donde también se supone que existen
los mismos componentes químicos que en la superficie de Titán.
Debido
a la opacidad de su atmósfera, Titán nunca nos ha
permitido ver su superficie con detalle, por lo que la información
existente sobre la morfología y características de
la misma es bastante escasa. Los estudios mediante telescopios en
tierra –empleando determinadas longitudes de onda en la que
la atmósfera de Titán es casi transparente–
parecen mostrar que en Titán podrían existir masas
continentales y una hidrosfera. En la superficie de esta luna reina
una temperatura prácticamente constante de -180° C, muy
cercana al punto triple del metano (-174°C), de tal modo que
podrían coexistir mares de esta sustancia de los cuales emergerían
islas formadas por hielo de agua, éstas últimas sólidas
a temperaturas tan bajas. La excentricidad orbital de este cuerpo
podría producir mareas de hasta 10 metros de altura. |
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| Imágenes:
Titán observado desde el Observatorio Europeo Austral, durante
seis noches diferentes en febrero de 2004. La toma derecha, algo
mayor, muestra la imagen obtenida la primera noche de observación,
aumentada para apreciar los detalles con mayor claridad y a la que
se ha añadido un sistema de coordenadas. Las tomas se muestran
en falso color, en donde los colores rojo (1.575 µm) y verde
(1.600 µm) corresponden a la superficie y el azul (1.625 µm)
a la atmósfera. |
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| Hiperión
Hiperión es un pequeño cuerpo irregular cuya órbita
coincide cerca de la de Titán. Al contrario que la mayoría
de los satélites de Saturno, Hiperión presenta un
aspecto irregular con formas angulosas. Sus dimensiones son: 350
x 235 x 100 Km.. Se trata de un objeto de color muy oscuro, aunque
se piensa que su composición no difiere de la de los demás
satélites de Saturno. Las imágenes enviadas por las
sondas Voyager muestran abundantes cráteres, alguno de hasta
120 Km de diámetro.
Debido
a su forma irregular, los científicos creen que Hiperión
puede ser el remanente de un objeto mucho mayor que fue hecho añicos
por procesos de impacto. |
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Imagen:
esta fotografia de Japeto desde la distancia, obtenida por la sonda
Voyager 1, revela las diferencias de brillo existentes en ambos
hemisferios. Incluso sobreexponiendo la zona más clara, es
imposible observar detalles en la más oscura.
| Japeto
Japeto tiene un diámetro similar a Rhea, pero una densidad
mucho menor (1,1 g/cm3). La característica más importante
de este satélite es que el hemisferio que apunta en el sentido
de su movimiento orbital es excepcionalmente oscuro, mientras que
el hemisferio que apunta en sentido opuesto es mucho más
claro. Algunos cráteres que se hallan en la zona brillante,
cerca del contacto entre los terrenos oscuros y claros, presentan
su base cubierta por dicho material negro, posiblemente rico en
materia orgánica.
Hay
dos teorías sobre el origen de este material: bien puede
ser que proceda de una fuente interna o bien se trataría
de material que ha ido depositándose sobre Japeto desde del
exterior. Se ha postulado que podrían tratase de residuos
procedentes de los impactos que han tenido lugar en Febe, satélite
más externo, los cuales habrían ido depositándose
poco a poco sobre Japeto.
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| Febe
Es el satélite más externo de Saturno de 230 Km de
diámetro, con órbita retrógrada. Se piensa
que posiblemente se trate de un cuerpo del cinturón de Kuiper
capturado por la gravedad del planeta. Febe ha sido la primera luna
de Saturno estudiada en detalle por la sonda espacial Cassini
Imagen:
esta fotografía tomada desde 32500 Km de distancia muestra
las evidencias de que Febe podría tratarse de un cuerpo rico
en hielo recubierto por una fina capa de material oscuro. Los pequeños
cráteres brillantes que se muestran en la imagen son seguramente
estructuras jóvenes y generados por impactos que han excavado
el material brillante y fresco –posiblemente hielo–
existente bajo la corteza. Este mismo fenómeno es común,
pues ha sido también observado en otros satélites
planetarios, tales como Ganimedes (satélite de Júpiter)
u otras lunas de Saturno y Urano. Otras evidencias de la presencia
de un manto de hielo "limpio" se observan en algunas paredes
de los cráteres, en donde los materiales oscuros parecen
haberse deslizado hacia abajo, dejando expuesto al exterior el material
infrayacente, más claro. Algunas áreas de la imagen
que son particularmente brillantes –especialmente en la parte
inferior derecha– se hallan en realidad sobreexpuestas. La
resolución de la fotografía es de aproximadamente
190 metros por pixel. |
| Pequeños
satélites:
Además de los satélites descritos, existen otros de
pequeño tamaño (entre 25 y 220 Km). Algunos, como
Janus y Epimetheus son satélites coorbitales, ya que sus
órbitas están solo separadas unos 50 Km. Otros, como
como Pan, Atlas, Prometheus y Pandora son satélites pastores,
lunas que se encuentran en las divisiones de los anillos y cuya
gravedad confina éstos en sus órbitas. También
existen satélites troyanos (Tethis cuenta con dos: Calipso
y Telesto) y Dione uno (Helene), los cuales se encuentran en distintos
puntos de Lagrange (puntos de estabilidad en los que las fuerzas
de atracción de un satélite principal –como
Tethys, o Dione– y la de Saturno se equilibran).
Durante los últimos años se han descubierto numerosas
lunas pequeñas en Saturno, todas ellas de pequeño
diámetro –la mayor con 40 Km y la mayor parte de ellas
en torno a los 10-15 Km– y que orbitan a gran distancia del
planeta. Prácticamente todas ellas se encuentran más
lejanas de Saturno que la luna Febe (entre 11.3 y 23.1 millones
de Km), presentan órbitas excéntricas y se hallan
bastante inclinadas con respecto al plano ecuatorial del planeta
Saturno (entre 33° y 175°). A este grupo de pequeños
cuerpos se les considera satélites irregulares. Muchos de
ellos pueden ser asteroides capturados por la gravedad de Saturno
o restos de eyecciones producidas por impactos sobre otras lunas
mayores del planeta. Los científicos creen que eventualmente
se descubrirán más satélites de este tipo,
bien mediante observaciones telescópicas desde la Tierra
o bien gracias a los estudios de la sonda Cassini.
Imágenes:
algunos de los pequeños satélites de Saturno, fotografiados
por las sondas Voyager. Varios de ellos han sido visualizados desde
dos perspectivas diferentes. Comenzando por la izquierda, son: Pandora,
satélite pastor situado en la parte externa del anillo F
(120x100 Km); Janus, satélite coorbital (220x160 Km); Calipso,
satélite troyano de Tetis (25 Km); Atlas, satélite
pastor situado en el borde externo del anillo A (20 Km); Prometheus,
satélite pastor situado en la zona interna del anillo F (145x70
Km); Epimetheus (140x100 Km); Telesto, satélite troyano de
Tethis (30 Km) y Helene, satélite troyano de Dione (30 Km). |
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